
Si se observa una tela metálica a través de otra, a menudo pueden apreciarse una serie de líneas claras y oscuras que se desplazan con el movimiento. Este fenómeno se denomina efecto muaré.
Los efectos muaré se producen cuando un objeto semitransparente con una estructura que se repite se coloca sobre un segundo objeto con la misma estructura. El más mínimo movimiento de uno de estos objetos provoca alteraciones básicas en la estructura muaré.
El efecto muaré no se produce en las telas propiamente dichas, sino en el ojo del observador. En algunas zonas, las líneas negras en el elemento anterior cubren las líneas transparentes del elemento posterior, lo cual da como resultado global una superficie negra. Cuando las líneas negras del elemento anterior se alinean con las del elemento posterior, resultan visibles las superficies libres vecinas, lo cual da como resultado global una superficie ligeramente transparente. La combinación de las zonas oscuras y claras genera el efecto muaré.
Cuando dos elementos de tela se hallan exactamente en línea no se generan estructuras muaré. El mínimo desplazamiento de ambos elementos de tela crea estructuras muaré. Cuanto más se separen entre sí ambos elementos, tanto más delgadas y juntas parecen las franjas muaré. A menudo, las estructuras muaré crean un efecto de cascada en los elementos de tela metálica.